El Dolor
La organización afrontaba un escenario fragmentado de analítica: dos instancias empresariales separadas del BI, cada una con sus propios usuarios, roles/grupos, dashboards, programaciones de trabajos y modelos de datos gobernados. Esta estructura generaba varios problemas clave:
- Sobrecarga administrativa redundante: mantenimiento de dos entornos, dos matrices de permisos, dos conjuntos de schedules.
- Experiencia de usuario inconsistente: algunos usuarios existían en ambas instancias con roles distintos, lo que causaba confusión y disparidad en accesos.
- Problemas de rendimiento y fiabilidad: las tareas programadas y consultas en ambas instancias mostraban demoras o fallas debido al diseño legado y al crecimiento del contenido.
- Complejidad en la gobernanza: tener dos plataformas incrementaba el riesgo de métricas inconsistentes, falta de "fuente única de la verdad" y acceso de usuario fragmentado.
El objetivo era claro: migrar a una única instancia de analítica en la nube, preservar la experiencia de usuario (accesos, dashboards, roles) y lograr mejoras en rendimiento, mantenibilidad y escalabilidad.